Qué exige la ley a la web de tu clínica (y qué miramos nosotros en la nuestra)
Si tienes una clínica y una web, hay tres cosas que la ley española te pide y que casi nadie revisa hasta que llega una reclamación, un proveedor serio o una inspección de la Agencia Española de Protección de Datos. No son caras ni difíciles: son aburridas, y por eso se quedan sin hacer. Las resumimos aquí, con la lista de comprobación al final.
Esta guía es informativa y no sustituye a tu asesor. Está escrita por el equipo de Cita24 para explicar lo que aplicamos en nuestra propia web, con enlaces a cómo lo hemos hecho.
1. Aviso legal: quién está detrás de la web (LSSI, art. 10)
La Ley 34/2002 obliga a que cualquiera que visite tu web pueda saber quién la presta. En la práctica, esto significa que tiene que haber un acceso permanente, directo y gratuito (normalmente un enlace «Aviso legal» en el pie de todas las páginas) con:
- Nombre o razón social y NIF/CIF del titular.
- Domicilio y un correo de contacto que funcione.
- Datos de inscripción registral si eres sociedad; si ejerces como profesional colegiado, tu colegio y número de colegiado.
- El precio del servicio, o cómo consultarlo, y las condiciones de contratación.
Lo que se olvida casi siempre: el correo de contacto, o dejarlo en «pendiente». Un aviso legal sin medio de contacto real incumple igual que no tenerlo. Nosotros lo tenemos señalado en el nuestro, y precisamente por eso el nuestro sigue marcado como «en trámite» hasta que estén cerrados los datos fiscales: aviso legal de Cita24.
2. Cookies y almacenamiento: no solo las cookies cuentan (LSSI, art. 22.2)
El artículo 22.2 no dice «cookies»: dice cualquier almacenamiento o recuperación de
datos en el terminal del usuario. Eso incluye lo que guardes con localStorage,
tu chat, tu reproductor de vídeo o los píxeles de redes sociales. Y, si sirve para algo que no sea
estrictamente necesario para que la web funcione, necesita consentimiento previo:
hasta que no lo dé, no se carga.
Un caso típico que vemos en clínicas: el chat de la web guarda un identificador de sesión en el navegador para no perder la conversación. Eso es técnico y no necesita consentimiento, pero sí hay que decirlo, con nombre, finalidad y duración, en la política de cookies. Es exactamente el caso de nuestra propia web: nuestra política de cookies dice qué guarda el chat de demostración y por qué no pide permiso. Si tienes un mapa de Google incrustado o una analítica, ahí sí hay que parar hasta el «aceptar».
3. Citas y mensajes: el paciente también es un dato personal
Gestionar una cita puede llegar a implicar datos de categoría especial: que alguien conste como paciente de una clínica de salud mental revela información de salud (art. 9 RGPD). Aunque solo anotes nombre y teléfono, conviene tratarlo con ese cuidado. Lo que conviene cumplir:
- Minimizar: para dar cita basta el nombre, un teléfono y el hueco. No hace falta el motivo de consulta ni el historial. Nuestra web lo dice en portada y así funciona el chat de demostración: no pide más.
- Informar: una política de privacidad que diga qué datos, con qué finalidad, cuánto tiempo y cómo ejercer tus derechos.
- Contrato con quien te lo hace: si usas una herramienta externa (agenda, chat, IA) que ve esos datos, es un encargado del tratamiento y necesitas un contrato del art. 28 RGPD. Casi ningún proveedor pequeño te lo envía si no lo pides.
- Dónde viaja el dato: si el proveedor está en Estados Unidos, hay que decirlo. En nuestra web el aviso de la demo lo dice en la propia página, no solo en la política: probar la recepcionista.
4. Si un día haces prospección por correo
Vender a otras empresas o profesionales por correo electrónico no es libre: la LOPDGDD (art. 19) lo permite si el mensaje se dirige a la actividad profesional y guarda relación con tu servicio, pero exige dos cosas que se olvidan: decir de dónde salió el dato y ofrecer una baja sencilla y gratuita en cada envío (la LSSI, art. 21, va en la misma línea). Si eres la empresa que envía, la baja tiene que funcionar de verdad y de forma inmediata, no «en 10 días laborables».
Lista de comprobación para tu clínica
| Qué | Cómo se comprueba |
|---|---|
| Aviso legal accesible desde el pie | ¿Está en todas las páginas y a un clic? ¿Con NIF, domicilio y correo? |
| Política de privacidad | ¿Dice qué datos, para qué, cuánto tiempo y cómo ejercer derechos? |
| Política de cookies | ¿Aparece todo lo que se guarda, aunque no sea una cookie? |
| Consentimiento antes de cargar | Si usas analítica o píxeles: ¿se cargan antes de aceptar? |
| Encargados del tratamiento | ¿Tienes contrato del art. 28 con cada proveedor que ve datos de pacientes? |
| Baja en un clic | Mándate un correo a ti mismo y comprueba cuánto tarda en surtir efecto. |
Y si además pierdes llamadas mientras atiendes. Cita24 es una recepcionista con IA para clínicas: contesta lo que hoy se queda sin respuesta y deja la cita puesta, pidiendo solo nombre, teléfono y hueco. Está cuidada para cumplir esto desde el primer día: sin historial clínico, con contrato de tratamiento y con baja en un clic desde el primer correo.
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Cómo está hecha esta página, por si quieres copiarla. Sin cookies ni analítica, con los enlaces legales en el pie, con los datos del titular declarados cuando estén cerrados y con el registro de actividades de tratamiento (art. 30 RGPD) y el procedimiento de bajas escritos antes de enviar un solo correo. Somos una empresa pequeña: si publicamos una guía de cumplimiento, lo mínimo es que nosotros la cumplamos.